miércoles, 16 de marzo de 2011

I feel Broken.

Sí, aquel día me cambió la vida por completo.
Aquel 29 oí mi primer "te quiero", aquel 29, lamentablemente, me cambió.
Yo antes era un chico normal, no sé si me entiendes.
Llevaba al día mis estudios, excepto la filosofía, que no la llegaba a comprender...
Tenía tantas cosas en la cabeza que ni yo sabía a dónde me dirigían mis pasos.
Iba rápido, siempre tenia prisa.
Y bueno... en lo que respecta a mi vida, no era nadie, o eso pensaba.
Sí, estaba bien rodeado y claro que me querían mis amigos y mi familia pero, me sentía solo, muy solo. Y, aunque suene estúpido, temía a la muerte aunque no fuera a perder mucho...
Es difícil de explicar, pero ya que estamos aquí os lo contaré; toda mi vida me han inculcado ser buena persona, pero parece ser que me tocó vivir la moda en la que los chicos que no respetan triunfan. Hubo varias princesas en esta etapa de mi vida pero todas se encadenaban a innumerables inconscientes materialistas. Y todo fue así durante muchos años.
Pero cuando ya empezaba a perder las fuerzas, las esperanzas de tener a alguien con quien sentirme seguro, apareció ella: Bea.
Todo fue perfecto desde el principio, nos entendíamos, empecé a vivir gracias al momento en el que nos miramos por primera vez.
Pero ¿qué voy a decir?, tenía 19 años, era lógico, ¿no? Nunca sabré si estuve enamorado aunque, que quede entre nosotros, yo diría que sí lo estuve.
El tiempo me separó de ella cada vez más.
Quizás ya se haya olvidado de mí.
Si la pudiera volver a ver le diría todo lo que nunca llegué a decirle...
No sabía nada de mí hasta aquel 29.
Después de un mes con ella. No recuerdo muy bien cómo fue.
Si pudiera volver atrás.
Dejaría el tabaco. Dejaría el chocolate. ¡Iría en bici a todos lados! Pero no se puede...
Ahora sólo maldigo el momento en el que aquel cabrón nos sacó de la carretera.
Me quitó la oportunidad de vivir mi vida perfecta con ella.
Nos separó.
Y todo el miedo a lo que pasaría después se esfumó cuando, tumbado en la autopista me abrazaba mientras lloraba y me dedicaba mi primer "te quiero", el primero nuestro... el último.
Me rodeó la oscuridad y, simplemente, desaparecí.
Pero me llevé su te quiero...
¿Ella? Ella se llevó un regalo en forma de silla de ruedas.

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