lunes, 27 de junio de 2011

La vida es bella.avi Descargando 19,29% Tiempo restante: el que tú quieras.

He conocido la felicidad, aunque a cachos.
Me han enseñado a creer en algo mejor de lo que se viene dando hoy en día. Y sí, a veces eso conlleva a un mundo de utópica fantasía.
Me he comido helados, chocolate, delicias en su punto y nada he probado como el sabor a mordisquearte.
He sentido flores en mi mano, rosas y nada más increíble he podido ver que tu sonrisa respondiendo a la mía.
Hoy, de la siesta me he levantado moñas. Y sólo me ha quedado dedicarle esto a tus neuronas.
He perdido el hilo, lo siento.
Empezaré de nuevo recolocando mis ideas...
...Ah. Ya recuerdo.

Quería decirte que gracias a ti soy la que soy.
Te debo un titanic. Te debo un millón de sonrisas. Te debo mucho pero, tú aún ni lo sabes.
Te debo viajes, fotos, buenos días por la mañana y montones de carnavales.
Películas de tele, cines de domingo por la tarde y el pillar un día cualquiera para poder verte.
Aún más sueños robados, destinatarios anónimos (como tú en estos momentos), cartas leídas a medianoche guardadas eternamente, piruletas de galleta estúpidas de 4.50, mcflurrys, tardes por Gran Vía, conciertos, camisetas, mis nike, mil partidos culés, mil exposiciones por ver, MIL COSAS que dejé sin hacer.
Te debo tanto, que creo que me estoy olvidando de todo por una simple razón: Reboso.
Me sobran moñadas que decirte pero que nunca podré gritarte. Me sobran razones para querer verte, pero a ti te faltan. Te regalo sonrisas y noches, pero nunca te llegan.
Tú fuíste quien me enseñó a creer que La Vida es Bella.
Tú fuíste quien me alegró millones de mañanas (que espero que algún día vuelvan) con ese ¡Buenos Días Princesa!


La vita è bella grazie a te.

martes, 21 de junio de 2011

L'été est arrivé.

Pequeñas pizcas de libertad sobrevuelan mi habitación. "Cuatros" y "treses" que te dificultarán la vida durante  los próximos meses. Y, aunque no sea mi caso, te harán sufrir hasta Septiembre.
Momento en el que los ventiladores lucen sus mejores galas, negando de un lado a otro que hace más calor aquí que ahí afuera. Ventanas abiertas: pasillos libres para los mosquitos hacia su venganza.
Momentos de siestas, culebrones, de no saber qué hacer, de sudores irremediables, de buscar tu chico perfecto descrito en tu libro de ese momento. Tu libro de verano.
El adiós a mis dieciséis y su añoranza. Unos patines que me esperan.
La vuelta al cole tras unas semanas de vacaciones. Es la relatividad, amigo mío.
Salgo a la calle y es ése olor. ¿No lo hueles? Es Nivea protector solar. ¿Que qué quiero decir con éso?
¡Que es el olor oficial de mis veranos! Contando con el del cloro.
Mis proyectos por delante. Ale, nuestro gran sueño a menos de un mes.
Qué vejez les estoy dando con estos trotes, pero... el mundo es aún más rápido.
Quisiera hablaros de mi Guadarrama/Galapagar, de mi Búbal, y de mi San Martín. Pero eso ya se convierte en mi vida privada.
Cuántas sonrisas veo por delante. Cuántas estupideces hacen cola para pedirme cita.
La canción del verano, en lista está con otras cuantas. Pero, eso se decidirá cuando terminemos con lo que tenemos entre las manos.
Tiempo para desconectar de los del cole. De algunos...
Tiempo para olvidarte de lo pasado durante los últimos 9 meses...
Picaduras de abejonejos, como cada campamento. Linternas entusiastas. Gafas de sol esperanzadas.
Un vaso de leche con campurrianas. La rutina de cada año, pero mejorada.
Los helados. Los "a las 12 y media en casa". El moreno cambiante en mi cuerpo. La marca del bikini.
El "¡eeeeeh todo aprobado!" o el "la que nos espera este curso...".
Viajes. Increíbles. A lugares perdidos.
¿Playa? No, lo siento, este año nada de arena.
Una velada de miedo bajo el cielo, o una noche de estrellas.

Voy creciendo, pero mis ilusiones siguen ahí como cuando era pequeña.
Es verano, los motivos de tristeza se alejan. Me pongo morena (negra), salgo de noche y terminamos en fiestas.

domingo, 19 de junio de 2011

Que te vaya bonito.

Me duele muchísimo dedicarte estas palabras, pero a alguien se las tenía que regalar.
Rabia, lágrimas, pero por encima de esto, decepción.
Preferiste ignorar todo. Dijiste "creo que me estoy enamorando", pusiste punto final a todo y adiós muy buenas.
"El problema es que te quiero", ¿y ése es el problema? ¿En serio quieres saber cuál es el problema?


-No intenten hacer esto en sus casas, las siguientes palabras pueden herir los sentimientos del lector-


Rabia mode on: 
Te quise, y al fin y al cabo todo eso llevó a que dejaras todo como lo dejaste. Ignorante de la vida... me da pena estar escribiéndote esto a ti. A ti. Que tantas noches me sacaste de la mierda. Que tantas veces con un simple "boba" me hiciste olvidarme de todo. Y desde aquél Noviembre todo lo que escribo te va dedicado a ti, pero, un momento, tú estás pendiente de no verme. 
Ahí lo tienes, decepción.
Que LA persona (no una cualquiera) pase de decirte que no puede vivir sin ti a que te deje de lado y no quiera ni verte.


Mira, te iba a dedicar unas cuantas palabras (más) de rabia, pero si te soy sincera, creo que es mejor que te des cuenta tú solo del efecto dominó producido. Y también creo que no mereces más hojas de papel dedicadas, ni más lágrimas, nada más.
¿Quieres saber la verdad? Todo esto me da pena. Me has decepcionado tanto que ahora me cuesta creer a alguien.

Muchas gracias por vivir lo que viviste conmigo. Aprende a ser fiel a tus palabras.
Hasta la vista.

lunes, 13 de junio de 2011

Ver Nuestra foto en blanco y negro.

"Como si hubiéramos ganado por habernos conocido".
Resonaba aquella canción en aquél portátil cada vez más asfixiado de recuerdos. Cada vez más lento en cuanto a chistes. Y cada vez más puesto en cuanto a secretos.
Acababa de terminar mi curso, aunque me quedaba ultimar los que serían mis últimos trabajos.
Recuerdo que tenía ya los diecesiete años y vivía relajada pero a toda prisa, queriendo vivirlo todo. Pero en ese momento estaba como en un pause. No encontraba el camino para seguir.
Creo recordar el nombre de aquél chico que tanto daño y tanto bien me hizo, se hacía llamar Héroe. Obviamente, mis queridos lectores, callaré su nombre como el número 58 de mis primaveras. Ha pasado tanto tiempo que ya tan sólo recuerdo pinceladas de aquella historia, o eso es lo que quiero haceros creer.
Recuerdo esas tardes cogidos de la mano, cuando todavía me daba vergüenza hacerlo en público.
Me viene a la cabeza la piruleta que le di y el ramo de flores que me dio acompañado de una carta aquél 29, espera, o era un 19. Ya no soy lo que era.
Dios mío, ¿dónde estará esa carta? Durante años la guardé a la derecha de mi escritorio junto a su foto en blanco y negro, perdónenme, nuestra foto en blanco y negro. Podría recitárosla ahora mismo; "A Claudia: Princesa, por favor, mírame..." Y hasta ahí puedo leer. Quizás me confunda de historia, y os esté soltando un rollo que no viene a cuento, pero en esto me convirtió mi vida. Loca, que estoy loca.

Millones de veces me pregunté qué habría sido de él. Pero pocas respuestas llegaron a ser oidas, pues, como siempre, mi orgullo estaba por encima y en cuanto a dolor, nadie podría ganarme. Me negué a llamarlo, me negué a quererlo, me negué y me cerré a muchas cosas. Quizás fuera el precio a deber después de una decepción de tal calibre.
Hoy, en este plató, no quiero hablar de mi primer libro, ni de la carrera que tengo detrás como bailarina. Quiero decirte a ti, anónimo del que acabamos de hablar, que quiero conocer a tus hijos y a tu esposa. Que sé que me has seguido y que siempre lo harás. Ahora, llámame. Veamos cómo van nuestras vidas y cómo han terminado desde aquel improvisado fin. Y quizás arrepintámonos al imaginarnos nuestra vida juntos.
Ya no hay vuelta atrás, pero quiero verte.



-Este programa es emitido en directo... Teléfono de aludidos: 648.......-