domingo, 19 de junio de 2011

Que te vaya bonito.

Me duele muchísimo dedicarte estas palabras, pero a alguien se las tenía que regalar.
Rabia, lágrimas, pero por encima de esto, decepción.
Preferiste ignorar todo. Dijiste "creo que me estoy enamorando", pusiste punto final a todo y adiós muy buenas.
"El problema es que te quiero", ¿y ése es el problema? ¿En serio quieres saber cuál es el problema?


-No intenten hacer esto en sus casas, las siguientes palabras pueden herir los sentimientos del lector-


Rabia mode on: 
Te quise, y al fin y al cabo todo eso llevó a que dejaras todo como lo dejaste. Ignorante de la vida... me da pena estar escribiéndote esto a ti. A ti. Que tantas noches me sacaste de la mierda. Que tantas veces con un simple "boba" me hiciste olvidarme de todo. Y desde aquél Noviembre todo lo que escribo te va dedicado a ti, pero, un momento, tú estás pendiente de no verme. 
Ahí lo tienes, decepción.
Que LA persona (no una cualquiera) pase de decirte que no puede vivir sin ti a que te deje de lado y no quiera ni verte.


Mira, te iba a dedicar unas cuantas palabras (más) de rabia, pero si te soy sincera, creo que es mejor que te des cuenta tú solo del efecto dominó producido. Y también creo que no mereces más hojas de papel dedicadas, ni más lágrimas, nada más.
¿Quieres saber la verdad? Todo esto me da pena. Me has decepcionado tanto que ahora me cuesta creer a alguien.

Muchas gracias por vivir lo que viviste conmigo. Aprende a ser fiel a tus palabras.
Hasta la vista.

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