lunes, 9 de enero de 2012

He dicho.

Bajo un poco el volumen. Estopa. ¿Estopa? Llevo toda la tarde/noche con canciones que ni siquiera me acordaba de saberme la letra. Y Estopa canta una de ellas.
Chupo con nerviosismo la tapa del bolígrafo que una larga historia guarda. Los recuerdos se han escapado de su caja y me rodean. Mientras tanto yo, sentada en el suelo, los acaricio y viajo un poco en el tiempo.
Una carta que termina en la papelera y a mi lado una botella para ahogar mis penas.
Dedicatorias, entradas, tickets, recuerdos de películas, billetes de tren y también de avión y unas gafas 3d a las que ya no me atan las mismas cadenas.
He traficado con fotos y con historias. Éstas son tantas que me da vergüenza reconocerlas todas.
El cuello de una camiseta amarilla, millones de referencias a París, el recordatorio de mi primera actuación, un diploma, un trabajo y, entre tanta mierda, un pos-it amarillo que tanto mereció la pena.
Innumerables recuerdos me llegan. Cada uno me refresca la memoria y me llena de aquellos sentimientos que terminé perdiendo. Costumbre, puede ser. Me acostumbré a tantos que a veces ya no duelen. Pero repito, a veces.
Alguien no hace mucho que quizás la forma de curar las heridas es dejando éstas abiertas o que llorar a veces podría ser muestra de superación.
Dolor. Superación. Insatisfacción. Miedo. Fuerza. Agobio. Cansancio. Ilusión.
Y te echo de menos.
Echo de menos tantas cosas de ti que ya ni me quejo. Tu fácil forma de quererme, tus palabras de enamorado a cada media noche o el verte trajeado.
Ya no es por ti, sino por mí.
Gracias por formar parte de mi pasado.

1 comentario:

  1. Recuerdos. Malditos recuerdos. Son la única máquina del tiempo conocida hasta el momento, aunque solo sea hacia el pasado. ¡Oh! El pasado. Maldito pasado. Y si encima añadimos la palabra "amor" sumamos a ella la palabra "dolor".

    "Dolor. Superación. Insatisfacción. Miedo. Fuerza. Agobio. Cansancio. Ilusión."

    Quédate con estas estas cosas:

    "Superación. Fuerza. Ilusión."

    Sabes que la vida no es complicada y que somos nosotros quienes la complicamos hasta extremos insospechados. También sabes que eres fuerte, que puedes superarte y que puedes tener ilusión por todo lo que haces. Aprovéchate de ello.

    Vive el maravilloso presente que tienes ante tus ojos. Merece la pena, te lo aseguro.

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